
En fin, mi historia la de 100.000 que cuando eran pequeños veían la tele y los dibujos pensando que era factible eso de tener una casa con jardín, trabajo fijo, coche, mucho tiempo libre para estar con unos hijos preciosos y un montón de amigos y vecinos encantadores.
O que se veían irresistibles, recibiendo cartas de amor, llamadas llenas de deseo, invitaciones a cenar a comer en restaurantes de lujo y a dormir en hoteles de 5 estrellas con vistas expléndidas y magníficos jacuzzi.
O viviendo miles de aventuras con los amigos, de viaje, investigando algún suceso extraño que pasaba por allí cerca, conociendo a gente famosa e interesante, siendo todos guapos y felices.
CUANTO DAÑO NOS HAN HECHO LA PUBLICIDAD Y LAS PELÍCULAS!!!
Porque en el fondo de nuestro corazón todavía albergamos la esperanza de que todo eso exista y nos espere tras un billete de lotería o un golpe de suerte de cualquier tipo.
¿De verdad es bueno soñar?
¿O es un veneno que nos hace eternamente insatisfechos con nuestra vida?





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